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 El embarazo y el parto estuvieron cargados a través de la historia, de diferentes significaciones, vistos como momentos mágicos, llenos de ilusión, pero a la vez rodeados de temores, ansiedades, dolor. Esta visión fue generando diversos modos de atravesar la gestación y el nacimiento a lo largo de los tiempos. A medida que la cultura fue avanzando, lo hizo también la tecnología, y la ciencia fue incorporando y aportando instrumentos para mejorar el bienestar de la madre y su hijo.
Seguramente en algún momento nos preguntamos, cómo hacían antes nuestras madres o nuestras abuelas, cuando en sus tiempos de gestación o crianza de sus hij@s, no existían las cosas que hoy existen, las herramientas desde la tecnología y los avances en las profesiones, servicios y elementos con los que hoy contamos para el nacimiento y la Mater- paternidad. Es verdad que nadie va criando su hij@ con un libro bajo el brazo, pero es real que hoy tenemos mucha ayuda en la lectura de diversas bibliografías, la asistencia a cursos de Preparación a la Maternidad, charlas abiertas, etc.
Hoy tenemos ecografías 4D donde vemos una imagen en tiempo real de cómo está el bebé; pero si nos remontamos a épocas atrás, nadie sabía con qué sexo iba a nacer, era toda una gran sorpresa!, en las tiendas se vendía ropa de recién nacido de colores que no tuvieran inclinación a un sexo determinado… sin embargo hoy compramos ropa de color porque será una nena o un varón.
La lista de nombres era de niñ@, ahora podemos elegir y nombrarlos desde temprano, ya no es, el bebé, es Mateo, Lucia, Lucas, Sofía… que va usar hebillas rosas, o un trajecito azulceleste.
En la actualidad las ansiedades se disipan al ver tu hij@ en la ecografía, escuchar sus latidos en la consulta con el médico, también es verdad que la excesiva información que se manejan en estos tiempos, las actividades de vida diaria que realizamos, en muchas ocasiones no nos permiten detenernos a pensar, qué dice mi cuerpo, cómo me comunico con él y con mi hij@ que está dentro mío, o durante la crianza, con el niñ@ que demanda mi presencia en casa y me espera con tantas ganas de jugar.
Por allí suena como una controversia preguntarse qué es mejor; el nacimiento sigue siendo un hecho impredecible y allí es donde las ansiedades de hoy intentan el desborde, pero es mágico lo impredecible, porque la vida misma es así. Desde que nacemos, aprendemos que hay cosas que no sabemos cómo, cuándo ni dónde van a ocurrir. Los mitos de antaño, esos dichos que se trasmiten de generación en generación, hoy por hoy se desmitifican con pruebas científicas, pero a quién en algún momento de la gestación o la lactancia no nos ayudo como haciendo un efecto placebo en nuestra mente que repercute en respuestas en nuestro cuerpo; dándonos un resultado positivo. Poder preguntarnos y liberarnos de los mitos y mandatos culturales, nos permiten –en muchos casos - dar lugar al propio conocimiento, relajarnos y conectarnos con lo que en realidad anhelamos para ese hecho único que es la mater-paternidad. Como madres y padres, somos protagonistas del momento de gestación, parto y crianza de nuestros hijos, y ser actores principales implica saber utilizar nuestros recursos internos y externos – incluyendo las nuevas tecnologías a nuestro alcance - asumiendo un compromiso de estar informados, sin dejar de estar atentos y conscientes de nuestras sensaciones, angustias, temores y deseos.
La ciencia médica, desde tiempos pasados, se ocupa de averiguar cómo evitar complicaciones en pos de la salud materno-infantil, y se sigue en la búsqueda de más, pero la pregunta aparece de nuevo…hasta dónde debo saber y cómo, qué hago con esto que aprendí para poder disfrutar y que no me genere ansiedad. De una adecuada preparación, dependerá que encontremos nuevos caminos a través de los cuales tener más información, pero no sin reflexión, accediendo a conocernos y encontrarnos con nuestros propios recursos, reconstruyendo las posibilidades de hallar cualidades propias que harán de la experiencia de la mater-paternidad un hecho único y especial.
Muchas veces escuchamos abuelas decir- ojalá en mi época hubiese podido venir a clases de preparación a la maternidad, verte hij@ en una pantalla y guardar tu foto estando en mi vientre, si hubiese existido eso! Los temores y ansiedades frente a la maternidad han estado siempre presentes, independientes del tiempo en el que vivamos o la tecnología con la que contemos, y se resumen en el deseo de la salud de nuestros hijos.
Es verdad, que los nuevos instrumentos y herramientas nos dan muchísima tranquilidad, pero cuidado de cómo los tomamos, están para poder DISFRUTAR, para vivir en SALUD para no dejar de ver que la gestación y el nacimiento de un hij@ es un camino mágico a recorrer; entonces así, podremos decir que las abuelas de hoy fueron heroínas, de recorrer el camino sin estos recursos y hoy que los tengo debo poder disfrutar mil veces más. La vida, es algo mágico e impredecible, y por esto, nos genera incertidumbre y abre espacio para colar nuestros temores, sepamos generar también, un gran espacio para colar nuestras mejores ilusiones.-
Gracias a Nico y a su Familia!!
 Staff NASCERE Pmsta. Analía Bernardi Pmsta. Brigida Walker Lic. Valeria Delgado Lic. Natalia Villalón
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